Desenterrando al tigre. Crónica de un viaje al epicentro de la fiebre del ámbar en Chiapas (8 de 8)

[Este es el 8vo y último capítulo de esta crónica, originalmente publicada por entregas. Para mayor contexto, leer la 1ra, 2da3ra4a, 5a6a y 7a entrega:]

I. “Los chinos” se están acabando el ámbar de Chiapas. leer más

II. El camino a Simojovel. …leer más

III. El misterio de las esferas limpias. …leer más

IV. Los perdedores. …leer más

V. La fiebre del ámbar. ...leer más

VI. El comercio global de ámbar. …leer más

VII. Los hombres hormiga y sus madrigueras. …leer más

 

VIII. El final de la ruta del ámbar

Después de todo, queda en el aire la pregunta sobre qué ha representado la llegada del comercio chino para esta región, ¿un golpe de suerte o una maldición?

Pocas cosas escapan ya, al ojo omnipresente del comercio global. Si algo tiene valor, si se necesita o representa un negocio a escala mundial, habrá quien lo encuentre y quién lo explote. Ni los rincones remotos de África, ni los polos, ni Simojovel, pueden escapar.

Parece indudable que los mineros ganaron con la llegada de los intermediarios chinos, los números así lo indican; en estos años de bonanza internacional se multiplicaron en número casi tanto como el valor de la piedra, mil por ciento.

En el plano personal las ganancias siempre son ambivalentes. Cecilio me contaba, con tristeza, los diferentes caminos de los mineros afortunados: unos, construyeron un patrimonio, mandaron a sus hijos a la escuela, lograron escapar de la pobreza; otros, despilfarraron todo tan rápido como lo habían ganado. Al fin naturaleza humana.

El consenso, me parece, es que ni siquiera los comerciantes perdieron, si acaso se estancaron, aunque es comprensible que en un contexto de bonanza y explosión de las ganancias, los excluidos sientan, no ganar, como una pérdida. La pobreza y la riqueza, como la ganancia y la pérdida son, a fin de cuentas, relativas.

Pedazo de ámbar en bruto, recién sacado de la matriz de la roca. Foto: Paolo Petrignani (tomada del libro “Ámbar de Chiapas. Historia, ciencia y estética”. 2004)

No debería sorprenderme pero aún así lo hizo, la capacidad de dominar una narrativa, de distorsionar la verdad y de escribir la historia, por parte de los que tienen voz, en contraposición a los que no la tienen. La narrativa alarmista ha sido secuestrada por los perdedores, así su pérdida sea más relativa que objetiva. Ninguno de los ganadores, en este caso los mineros, ha tenido la influencia, visibilidad o voz para contar que, la llegada del comercio chino les ha cambiado la vida en otro sentido.

¿Se va a acabar el ámbar en Chiapas? No lo sé y quizá ese sea el punto más importante: que nadie sabe a ciencia cierta. La piedra es un bien escaso en todo el mundo, más escaso que varios de los metales más preciados. Es también, por historia, tradición y arraigo cultural, uno de los símbolos más importantes de la región si no el más importante. Por todo esto, un primer paso esencial sería elaborar un estudio geológico que determinara la ubicación y potencial productivo de los yacimientos de ámbar en el estado.

La explotación racional y sustentable de los recursos es el pilar de la viabilidad económica y ecológica a largo plazo de cualquier región del mundo. No hay posibilidad de acercarse siquiera a esta racionalidad sin conocer con qué se cuenta, sumando a esto la urgencia añadida de que los yacimientos actuales dejaron de estar sujetos a los vaivenes de la economía local para empezar a formar parte, abruptamente, del comercio global.

Esto ya se ve reflejado en diferentes testimonios —una de las pocas fuentes de información ante la falta de estadísticas— que aseguran que el pico de la fiebre del ámbar se dio a mediados del 2015 y que, desde entonces hasta ahora, la demanda y el precio de los compradores extranjeros se ha ido reduciendo, lo que a su vez ha disminuido también, el interés de la gente por incorporarse a la minería, sin llegar todavía a los niveles previos al arribo de los chinos.

Esferas de ámbar de Chiapas calidad AAA ofrecidas en venta a través de la plataforma de comercio en línea Ebay. Este lote en particular consiste en esferas de 12-15 mm, con un peso de 300 grs, cotizadas a un precio inicial de USD $3,800. Foto: Liga

La irrupción de la globalización en Simojovel, sin que sus pobladores lo buscaran o anticiparan, dio un vuelco a la economía y organización local, al punto que, apenas se empiezan a entender los retos que implica esta novedad.

Esta incorporación trastocó el lento proceso de organización que los productores de ámbar en Chiapas estaban desarrollando. Tanto artesanos, comerciantes y mineros, apenas daban los primeros pasos hacia una organización gremial orientada a modestos objetivos de alcance local como: concluir el proceso de  certificación de la Norma Oficial Mexicana para el ámbar de Chiapas y así evitar falsificaciones; establecer canales más directos de comercialización hacia los centros turísticos estatales y nacionales; y garantizar una mejor transmisión de conocimiento y medidas de seguridad entre los mineros.

Además del valor económico y cultural, la preservación del ámbar como patrimonio regional o nacional tiene que ver también con su interés científico. Las piezas con inclusiones animales o vegetales son de gran utilidad para la investigación y de momento, nada garantiza, ya no se diga la compra institucional de piezas de alto valor científico, sino siquiera la existencia de un registro de su origen geográfico o destino comercial.

Quedan aún muchas fronteras científicas por explorar. En ninguna pieza de ámbar chiapaneco se han estudiado, todavía, las burbujas de aire atrapadas, como sí se ha hecho con piezas de ámbar báltico. Estas investigaciones permitieron conocer, en ese caso, las condiciones de la atmósfera báltica hace millones de años encontrando que, existía un 50 por ciento más de oxígeno en la atmósfera de entonces. Igualmente importante será la próxima frontera científica, aún sin explorar; el análisis de partículas de agua contenidas en el ámbar para averiguar las características químicas de la lluvia hace millones de años.

Pluma atrapada en una pieza de ámbar. Foto: Paolo Petrignani (tomada del libro “Ámbar de Chiapas. Historia, ciencia y estética”. 2004)

El agotamiento de las reservas de ámbar en Chiapas no parece una amenaza inmediata, al menos, mientras la extracción siga siendo tan artesanal como ahora. El mayor riesgo, en todo caso, sería un cambio en el régimen de propiedad de las tierra, hacia una explotación masiva e industrializada de la piedra.

Ecológicamente, la producción actual no es la panacea; nada crece en los estrechos de tierra donde los mineros tiran el cascajo pero es, sin duda, más amigable que cualquiera de los otros métodos de explotación minera industrial. No parece descabellado que, en un futuro cercano, comerciantes o inversionistas internacionales vean una mayor oportunidad de negocio en comprar tierras y extraer la resina directamente, alejando aún más, el objetivo de una explotación minera sustentable.

Pieza de Rafael Morales Valdés que obtuvo el tercer lugar en la modalidad de escultura. Madre Ámbar, 2003. Foto: Paolo Petrignani (tomada del libro “Ámbar de Chiapas. Historia, ciencia y estética”. 2004)

Quizá sea una aspiración romántica, egoísta o conservadora, pero me parece que, no solo el ámbar sino también su método de extracción, forma parte del patrimonio cultural de Chiapas y por lo tanto, dentro de condiciones laborales más seguras, justas y humanas, sería importante preservarlo.

El ámbar es piedra de sol, piedra mística, luminosa y eléctrica, testimonio del pasado, tibia al tacto entre las piedras frías, amuleto y remedio, de origen vegetal en lugar de mineral, piedra única y merece, dentro de su originalidad, ser extraída tan peculiarmente como se hace aquí, a manos de hombres que trabajan silenciosos en sus madrigueras arañando el corazón de la montaña. Ojalá que buscar el alma del tigre siga siendo, al menos en Chiapas, oficio de hombres hormigas.

~

Pablo Salazar López

2 Responses to “Desenterrando al tigre. Crónica de un viaje al epicentro de la fiebre del ámbar en Chiapas (8 de 8)

  • Excelente narración/fotografías, gracias por mostrar esa otra realidad y el valor (no monetario) del ámbar. Saludos!

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